
A la derecha, en cambio, nos topamos con la efigie de Antonia Hernández Peralta, conocida en el mundo artístico como Perlita de Huelva, intérprete de flamenco y de canción aflamencada que disfrutó de un tan intenso como fugaz éxito cuando su hit zarrapastroso Amigo conductor se encaramó en la cúspide de los discos más radiados.
Pero lo que de verdad importa es el descubrimiento del punto que las une, el que también las convierte en pieza imprescindible del puzzle universal:
Ambas mujeres estaban casadas con sendos enanos.
1 comentario:
Joer Sap, ¡qué risa!
Publicar un comentario