
He aquí una de las más dramáticas consecuencias de la llamada Revolución Sexual: el bailoteo desenfrenado.
Observen la lascivia de la señorita, su gestualidad vampírica y la lubricidad de su mirada.
No sólo se conforma con llevar minifalda, sino que estamos seguros que ha quemado el sujetador y toma pastillas anticonceptivas a porrillo.
¿Es esta la juventud que llega arrasando?
Y en aparte: ¿Han visto la de mierda que tiene el suelo?
1 comentario:
Lo de la gestualidad vampírica me ha llegado especialmente.
:-))
(iluba)
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