miércoles, diciembre 16, 2009

Ritual de la tostada

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Si la ceremonia del té se desarrolla por las tardes, el ritual de la tostada pertenece a la mañana. Su prolija liturgia se despliega, claro está, en el bar, durante el desayuno, llegando a concitar el interés tangencial de muchos parroquianos, quiero decir, que son muchas las miradas de reojo que observan con disimulo mis manipulaciones. A continuación, y con abundante apoyo gráfico, trataré de explicar las distintas fases de que se compone el proceso.


Por supuesto todo comienza por el estado primigenio, esto es, la presentación en el plato de la media tostada (pan integral) que corresponde a la imagen nº1. El resto de fases siguen de esta manera:
2) Aplastamiento de la tostada con la mano izquierda, ejerciendo presión de abajo arriba y en sentido longitudinal.
3) Trinchamiento de la misma aunque tomando la precaución de que los distintos cortes no sean completos para facilitar así la ejecución de la fase…
4) Retirada de la servilleta de papel sobre la que descansa el pan. Esta operación debe efectuarse para evitar que la misma se empapuche de aceite, circunstancia definitivamente molesta.
5) Generoso baño de aceite de oliva virgen extra de origen, según informa la camarera, estepeño.
Finalmente, proporciono al curioso la vista nº 6, estado penúltimo de la tostada antes de ser consumida por completo. Aclaro que las porciones se mojan en café de manera alterna a modo de deshoje de margarita, o sea, tira sí, tira no; aunque esto sólo ocurre los lunes, miércoles y viernes.

A la vista de la liturgia, personas de orden me han llegado a parar en la calle y tras desombrerarse y estrecharme con efusividad la mano, me declaran:
—Señor Sap., debo confesarle que me hice cliente de este bar por el sólo hecho de contemplarle como oferente de la disciplinada operación a que somete su diaria tostada.
Ante confidencias así, un prurito de orgullo me esponja. Y es que si no fuera por estos pequeños detalles, por la sonrisa de un niño, por el olor a tierra mojada… ¿sería vivible la vida, pregunto?
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1 comentario:

la abuela bloguera dijo...

que loco, eh? que locura. Lo probaré.