viernes, febrero 12, 2010

Movilgrafías: Cuestiones genéticas

Un puñado de genes que hacen variar un poco, sólo un poco, los respectivos mapas, es lo que provoca que esta pata de cerdo que asoma por el contenedor motive tal vez comentarios jocosos o sarcásticos entre los paseantes. De ser una pierna humana, con un pie rodeado por cuerdas, el espanto se apoderaría del vecindario, cundiría el terror y se activarían las miradas de desconfianza. Pero no. Con el hueso y la pezuña surgiendo de la basura, todos seguimos conformes y despreocupados, sin dar importancia a que no hay diferencia notable entre un humano y un cerdo.

2 comentarios:

la abuela bloguera dijo...

pero y si goteara sangre? una pata de amón que gotea sangre.

Don_Mingo dijo...

si se le pusiera una bota al porcino elemento cundiría el pánico