lunes, abril 12, 2010

La moneda de la suerte



Se sabe que hay personas, que ya sea por tener un carácter crédulo o supersticioso o —lo más común— por pura idiotez y debilidad mental, que viene a ser lo mismo, llevan en la cartera una moneda como amuleto propiciatorio a la llegada de la buena y abundante fortuna. En mi caso, la tal monedita se trata de una peseta republicana de 1937; moneda que fue la primera en acuñarse en latón, por lo que si al amarillo del metal sumamos la efigie de una señorita alegórica, estaba cantado que esta peseta se popularizaría como la rubia.

Pero no sólo eso. Añadiremos como curiosidad numismática, que esta moneda en cuestión fue conocida como La perdición de los hombres (en alusión a un verso de una famosa copla), pues en ella se aunaban, el puro dinero, un racimo de uvas y la señorita. O sea, el parné, el vino y las mujeres.

Otros tiempos para una moneda cañí.

2 comentarios:

El Abuelito dijo...

Conocí a quien ambicionaba como amuleto de esta especie una moneda de cincuenta céntimos, de aquellas con agujero, acuñada por error con las flechas y el yugo cabeza abajo. Ya sabrá que es muy rara por haberse retirado enseguida de circulación, pensando los falangistas que semejante figura representaba mal augurio para su futuro... una anécdota más sobre numismática mágica, como esta "perdición de los hombres" que sin duda ha hecho llover la fortuna sobre usted...

la abuela bloguera dijo...

Ma hacía gracia que hoy comentasen el abuelito y la abuela. Tienes una clientela senior.