jueves, enero 02, 2020

2019: Resumen del año lector

.


LECTURAS AÑO 2019



  1. 1. “Qué dijo verdaderamente Schopenhauer” Icilio Vecchiotti. Comenzó el año lector con este tostonazo sobre el viejo Schopy que trata de desentrañar el sentido final de su obra; pero yo no me enteré de nada, y menos, desde que a mitad de lectura dejó de interesarme. 
  1. 2. “La muerte del comendador, 1” Haruki Murakami. Muy buena novela y muy buena la creación de ese ambiente inquietante propio del japo y que en esta ocasión hasta me produjo cierto yuyu. Quedo emplazado con ilusión a la segunda entrega. 
  1. 3. “Senilia” Arthur Schopenhauer. Colección póstuma de pensamientos, aforismos, consejos y resúmenes vitales del célebre gruñón donde no falta una buena dosis de socarronería. Deliciosa lectura del Gran Inaguantable. 
  1. 4. “El mundo de ayer” Stefan Zweig. Otra mirada melancólica a un mundo que nadie esperaba que desapareciera, y mucho menos, a que desapareciera como desapareció. 
  1. 5. “Charles Bukowski” Juan Corredor. Edición crítica de la obra narrativa del aka Chinasky, el tipo que escribió la misma novela veinte veces. Pero que hay que leer. 
  1. 6. “Los surcos del azar” Paco Roca. Primera “novela gráfica” que me echo a las gafas. Memorias en viñetas de un veterano de la célebre “La Nueve”, la compañía de mayoría española que entró en París al mando de Leclerc. Bueno, vale. 
  1. 7. “Así habló Zaratustra” Frederic Nietzsche. Relectura de este texto que tiene la virtud de haber sido mangoneado por todos para hacerlo biblia ideológica: marxistas, nazis, hippies, anarquistas, fascistas... 
  1. 8. “La calle estrecha” Josep Pla. Una cosita estrechita. Un apunte a la acuarela de tipos de otro tiempo. 
  1. 9. “Un año con Schopenhauer” Irvin D. Yalom. Un psicólogo trata de atenuar los daños colaterales de una enfermedad terminal acudiendo a los ensayos de Schopy como terapia. Bueno. 
  1. 10. “El giro” Stephen Greenblatt. Novela histórica acerca del descubrimiento del único ejemplar existente de “De rerum natura” el poema epicúreo de Lucrecio. Un poquito larga. 
  1. 11. “Tus pasos en la escalera” Antonio Muñoz Molina. No estuvo mal del todo; pero es una obra secundaria en la novelística de Muñoz Molina. Tal vez necesaria tras la exhaustiva “Un andar solitario entre la gente”. 
  1. 12. “La vida líquida” Zygmunt Bauman. Bauman lo licuó todo: la vida, las modas, el pensamiento. Lo líquido va parejo a lo apresurado, a lo inconsistente. 
  1. 13. “El rey recibe” Eduardo Mendoza. Primera entrega de una proyectada tetralogía. Lo mismo me animo a leer la segunda siempre y cuando se me ponga muy a mano. 
  1. 14. “¿Qué es la política?” Hannah Arendt. Espesísimo ensayo. Aburrido tela. 
  1. 15. “Cuerdas podridas” Joaquín Fernández Jimeno. Libro autopublicado. Memorias de un montañero y su colega de cordada. Para mi sorpresa, contuvo los mejores diálogos que he leído este año. 
  1. 16. “Siete cuentos misóginos” Patricia Highsmith. Humor negro en entregas como puñetazos. 
  1. 17. “Amor, mujeres y muerte” Arthur Schopenhauer. Aquí se explaya bien el cascarrabias. A mi juicio, y dejando aparte inadmisibles sentencias misóginas, el hombre tenía toda la razón. 
  1. 18. “Arrugas” Paco Roca. Segunda novela gráfica y del mismo autor. Una cosa sobre residencia de ancianos, ese mundo paralelo que está por ahí, invisible, incomodísimo. 
  1. 19. “Vida de Luciano De Crescenzo” Luciano De Crescenzo. Relectura de estas divertidas memorias que tienen el tono de una de esas comedias donde salía Alberto Sordi. 
  1. 20. “Respuestas filosóficas” Arthur Schopenhauer. Más; más del viejo amargante e hipersieso cargado de razones hasta las cachas. Material sacado de su obra “Parerga y parlipomena”. 
  1. 21. “República literaria” Diego de Saavedra Fajardo. Espeso chismorreo literario del Siglo de Oro. Bueh. 
  1. 22. “Trilogía involuntaria” Mario Levrero. Muy buena la primera narración. Las otras fueron una repetición. Kafka aggiornato. 
  1. 23. “El hacha de plata” Miguel Vayrat. Poemario de un señor que me lo dedicó y del que luego me asombró leer su currículum. Profunda erudición en torno a los clásicos. 
  1. 24. “El nacimiento de la filosofía” Giorgio Colli. Relectura de un librito fundamental. La filosofía no nació para especular, señores míos, sino para desentrañar los mensajes cifrados de los oráculos.
  1. 25. “La felicidad, desesperadamente” André Comte-Sponville. Magnífico. El mejor ensayo de este año en lengua no española. 
  1. 26. “Diccionario filosófico” Fernando Savater. Magnífico. El mejor ensayo de este año en lengua española. 
  1. 27. “Operación Paquita” Jorge Llopis. Esta novelita codornicesca hay que leerla de joven, con la ingenuidad y el optimismo intactos. Yo los he perdido. 
  1. 28. “Retrato del artista adolescente” James Joyce. Primera novela de Joyce que leo. Muy buena. Ser irlandés es como padecer una enfermedad muy parecida a la de ser español. 
  1. 29. “La emboscadura” Ernst Jünger. Relectura de este clásico al que creo que el tiempo ha lacerado de gravedad. Ahora es mucho más fácil emboscarse. Tengo al ladito mismo a uno que está loco por hacerlo. 
  1. 30. “Tristes trópicos” Claude Lévy-Strauss. Apabullante, apasionante. Esto es tener entre las manos una enciclopedia. La antropología convertida en novela de aventuras. 
  1. 31. “Caos y orden” Antonio Escohotado. Ensayo del controvertido Escoty donde intenta demostrar la inexistencia del orden. Todo es caos si tenemos instrumentos potentes para profundizar la mirada. 
  1. 32. “Dos letters/Cuando la serpiente” Bernardo Atxaga. Relectura. Mejor la segunda narración que la primera. Supongo que el libro está dirigido a un público juvenil. Quiero creerlo al menos. 
  1. 33. “Zenón y la tortuga” Nicholas Fearn. Rollo patatero. Chuminá gorda. 
  1. 34. “Ética a Nicómaco” Aristóteles. Fundamental; pero hay que bucear mucho para encontrar las perlas.  
  1. 35. “Liberación animal” Peter Singer. La Biblia del animalista. Anticuada. En el tema que trata, el mundo ha mejorado muchísimo desde que lo estudió Singer. 
  1. 36. “Una semana de lluvia” Francisco García Pavón. Paradita para tomar un vasito de vino y unos trocitos de queso. Relectura de la segunda mejor entrega de la serie de Plinio. 
  1. 37. “Sobre la violencia” Slavoj Zizek. Notable ensayo. Todo es violencia, somos violencia, ¡¿os enteráis, joder?! 
  1. 38. “El hospital de los dormidos” Francisco García Pavón. Otro texto desengrasante como un sorbete, pero en esta ocasión, relectura de una novela que no recordaba taaan endeblita.  
  1. 39. “Platón” Varios autores. Libro de promoción de una colección kiosquera. No está mal. (Confesión: a mí, Platón me cae muy gordo. Era un señorito. “Amicus Plato sed magis amica veritas”, que dijo un alumno). 
  1. 40. “Ensayo sobre Cioran” Fernando Savater. Tesis universitaria de Savater. Demasiado engolada y supuesta, como corresponde a un entonces jovenzuelo lisensiado. Supongo que ahora le provocaría mucho carcajeo. 
  1. 41. “Aerolitos” Carlos Edmundo de Ory. Colección de aforismos que podrían perfectamente pasar por greguerías. Algunos, muy brillantes. Todo un personaje el Carlos Edmundo. 
  1. 42. “Cálculo de estructuras” Joan Margarit. Poemario del recientemente Premio Cervantes. El tío escribe sus versos en catalán y luego no los traduce al castellano, sino que los reescribe en castellano. 
  1. 43. “El tiempo regalado” Andrea Köhler. Esto es una pedantería así de gorda con forma de libro.
  1. 44. “La imagen de tu vida” Javier Gomá. Primer contacto que tengo con este autor. Es un homenaje a su padre. Muy emotivo y sin concesiones a lo sentimentaloide. 
  1. 45. “Utopía” Tomás Moro. Me divertí mucho con los habitantes de este país imaginario, los utopianos, tan contentos con su vida reglada. Una serie televisiva basada en la propuesta de Moro, resultaría más que interesante. Ahí lo dejo, señores de HBO. 
  1. 46. “Muchas felicidades” García Gual, Javier Gomá y Fernando Savater. Delicioso. Divertido, ameno. Un recorrido por lo que el humano ha decidido qué es la felicidad a lo largo del devenir.  
  1. 47. “La huida del tiempo” Josep Pla. Colección de pequeños artículos que narran el pasar de un año completo. Otro mundo que ya no existe, ni ya apenas existía cuando Pla escribió esta especie de almanaque. Alta prosa originalmente escrita en castellano. 
  1. 48. “Malos y malditos” Fernando Savater. Psch, resultó ser un libro escrito para jovenzuelos. Lo leí porque yo también soy un jovenzuelo. Malaje, pero jovenzuelo. 
  1. 49. “Lolita” Vladimir Nabokov. Relectura de una obra maestra. 
  1. 50. “Budismo sin creencias” Stephen Batchelor. Enorme error el quedarnos solo con el pensamiento occidental. Sin el budismo y sus derivaciones, el pensamiento humano es una silla a la que le faltan dos patas. 
  1. 51. “Los asquerosos” Santiago Lorenzo. La mejor novela en español de este año. Una sorpresa. 
  1. 52. “El camino del zen” Alan Watts. De todas las formas del budismo, el zen es la síntesis. La larga senda hasta la consecución del anhelado vacío.
“Olor a papel;
a viejo papel de ayer.
Puerta cerrada”.
(Haiku mío)

  1. 53. “Ya no es ayer” Francisco García Pavón. Obra memorialística que tenía inédita del autor manchego. Muy flojita. Pero está la prosa pavonera, que es crema. 
  1. 54. “Te quiero porque me das de comer” David Llorente. Ando enzarzado con ella. Junto con la nº 51, lo mejor del año en narrativa española.

Por lo tanto, y atendiendo a esta “Lista de lecturas, edición 2019”, tenemos que:

OBRAS PREMIADAS CON EL BASTÓN DE SAN NICOLÁS CON CINTAS VERDES 2019:

Mejor novela en español: “Los asquerosos” de Santiago Lorenzo.

Mejor ensayo en español: “Diccionario filosófico” de Fernando Savater.

Mejor novela en lengua no española: “Lolita” de Vladimir Nabokov.

Mejor ensayo en lengua no española: “La felicidad, desesperadamente” André Comte-Sponville.

¡Enhorabuena a los galardonados! (arrecian los aplausos; gritos de "¡Bravo!"; el público lanza claveles al escenario, incluso una señora ha lanzado un bocadillo de mortadela con aceitunas. Los premiados se muestran emocionadísimos.). Cae el telón.

.



1 comentario:

EL HIJO DEL HERRERO dijo...

En verdad que admirable la cifra de 54 libros leídos en un año.
Por cierto, ya que aparece la relectura de "Una semana de lluvia", novela que me encanta, a ver si tienes por ahí copia la divertida e interesante carta que le remitiste al autor y te contestó el secretario por que el pobre estaba ya en "las últimas". Me sería bueno escanearla y conservarla.
Poco tiempo después me pasé yo por el cementerio de Tomelloso, para visitar su nicho y rendirle homenaje.