lunes, octubre 22, 2012

Movilgrafías: El redistribuidor pertinaz

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Con anterioridad presentamos a nuestros queridos seguidores dos interesantes casos de las controversias vecinales que se producen en el edificio que habitamos y que tienen fiel reflejo —nunca mejor dicho— en el espejo del ascensor en modo de pasquín acusatorio. Ellos fueron (pinchen sin miedo en los enlaces) el Misterio de la Colilla Voladora y el no menos interesante del Enigma del Miccionador Anónimo. Ambos sin resolver a fecha de los corrientes.

Hoy, nos permitimos engrosar la colección con este aviso que conmina a reconsiderar de manera enérgica el comportamiento incívico de un vecino fastidioso del que desconocemos su identidad así como la del denunciante. Sin duda, resulta llamativo el horario tan definido que el acusado ha elegido para realizar su molesta labor; pero habremos de coincidir en que si es por ganas de importunar al prójimo, las horas son las más propicias., ya que proceder a arrastrar muebles con animus iodendi a —pongamos— las once y media de la mañana pues no sería demasiado efectivo. O sea, que en este punto, todo es correcto; algo que, por supuesto, no entiende el denunciante que ganado por la furia y la impotencia, termina su escrito con una amenaza a la que -¡ay!- falta definición en su contundencia.
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10 comentarios:

Alberto Granados dijo...

Hay gente pa tó. Eso de vivir con vecinos es complicado. Me viene a la memoria la frease final de "Annie Hall": "Las relaciones humanas son como una gallina que continuamente causa problemas. Lo más lógico sería cortarle el cuello, pero nos hacen falta los huevos".

Manuel Carrasco Rubio dijo...

Ya hice dos comentarios ayer y no se porqué no han entrado. Decía que es curioso que en el mismo bloque yo tenemos también a los vecinos de encima como arrastradores nocturnos de muebles, pero joden menos terminan sobre la una.

El Abuelito dijo...

Está claro que tienen ustedes que avisar a Ellery Queen, los títulos de sus entradas y la perfidia contumaz del crminal parecen apuntar un misterio a su altura...

Sap. dijo...

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Amigo Alberto:

A la famosa frase de Jean Paul Sartre: "El infierno son los demás" siempre le añado la coletilla "...y si son vecinos, no veas tú".

:-)

Sap. dijo...

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Sr. Carrasco:
Lo mismo es que es Ud. vecino de una vivienda que sufre de poltergeist. ¿Ha comprobado si sale alguien de allí a tirar la basura?

:-)

Sap. dijo...

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Querido Abuelito:

Creo que más que caso para don Ellery, éste pertenece a Spillane y al bruto de Mike Hammer. Hay coflictos que sólo pueden arreglarse con un par de buenas hostias.

:-)

[sic] dijo...

Falta contundencia y la poca que había se deshace con ese "gracias" final.
Nos quedamos entre dos aguas.

Sap. dijo...

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En efecto, amigo [sic], ese "gracias" ablanda el mensaje, por lo que suponemos que el anónimo arrastrador continuará su labor con mayor ardor si cabe.
:-)

evita dijo...


Mañana se celebra el dia de los difuntos, el fantasma del bloque os va a dar la noche, seguro que no dejará de arrastrar muebles toda la madrugada, jajaja que nochecita os espera.

BK BK dijo...

Qué injusto, en mi bloque nunca pasa nada (antes teníamos a una pareja que siempre estaban discutiendo, pero se han mudado -creo que por separado, para alivio de sus nuevos vecinos-).

Imagino al incordiante mirando atentamente el reloj: llegan las once y media y comienza a dar paseos arrastrando la silla por todo el pasillo, arriba y abajo; hasta las tres, que quedará rendido, agotado, pero feliz, por haber hecho que sus vecinos permanezcan tan despiertos como él (no sé por qué lo imagino masculino, cuando somos las mujeres las que tenemos más mala leche).